El pasado mes de junio se inauguró la primera etapa de la construcción del Tambo Lickanantay en la Murtra Santa María del Silencio. Se trata de un nuevo espacio que albergará actividades que promuevan la cultura lickanantay, propia de este territorio. Se pondrá el acento en el rescate de oficios ancestrales que están prácticamente olvidados: el oficio textil y el oficio alfarero.
Cuando desaparece un oficio, desaparece un conocimiento que tardó generaciones en aprenderse. Cuando se pierde un oficio, se empobrece la identidad. La artesanía no compite con lo industrial. Se sostiene desde otro lugar: desde las manos, desde la historia, desde la tierra.
Hay cosas que la IA no va a poder reemplazar y el trabajo manual, artesanal, es una de esas. Hay procesos que no se van a poder reemplazar. Lo hecho a mano es ya el nuevo lujo, es único, irrepetible, con manos puestas en empeño y creación.








