Close Menu

    Subscribe to Updates

    Get the latest creative news from FooBar about art, design and business.

    What's Hot

    Testimonio de una huesped

    2 abril, 2026

    La chakana o cruz andina

    2 abril, 2026

    Retiro de fotografía contemplativa

    21 marzo, 2026
    Facebook X (Twitter) Instagram
    Instagram YouTube Flickr
    Murtra Santa María del Silencio
    Suscribirse
    • Inicio
    • Nosotros
      • Visita por las instalaciones
      • Murtra en Instragram
    • Dónde estamos
      • Entorno
        • La Pachamama
        • Iglesia de San Francisco de Chiu-Chiu
        • San Francisco de Asís, patrono de Chiu-Chiu
      • Murtras en el mundo
    • Blog
      • Noticias
      • Artículos
      • Noticias Taller Suyis Liq’Cau
      • Sintónicos
      • Contemplativos de la belleza
      • Índice de autores
      • Índice de publicaciones
    • Actividades
    • Colección «Oasis»
    • Biblioteca
      • Testimonios
      • Miscelanea
      • Alfredo Rubio de Castarlenas
      • Índice de autores
      • Índice de publicaciones
    • Videos
    • Contacto
    Murtra Santa María del Silencio
    Portada » Soledades

    Soledades

    Por Murtra Santa María del Silencio29 junio, 2016No hay comentarios
    Compartir
    Facebook Twitter Pinterest Reddit WhatsApp Email

    contemplando-la-cordillera-de-la-salCon frecuencia oímos expresiones tales como: «Estoy solo…», «Me siento mal, no tengo a nadie con quien compartir…», «Mira a esa pobre, está sola…». La carencia de compañía, por lo general nos produce sentimientos negativos y de tristeza puesto que nadie quiere sentirse solo o abandonado. Este es el concepto que, más o menos, la mayoría manejamos sobre la soledad: una falta de «presencias» que nos produce un estado de infelicidad, miedo o depresión. Este tipo de soledad es una vivencia negativa que tratamos de evitar y que para muchos es desagradable.

    Pero nuestra sociedad potencia el «solitarismo» como una construcción individualista enfrentada a lo grupal. No se ven sus estrategias pero se esparce este ambiente de aislamiento y, cada vez más, se cierran las relaciones, los círculos y los espacios a un nivel personal. Así, las personas nos vamos alejando unas de otras. Pareciera que la vida postmoderna tiene el propósito de enfermar a la gente y dividirlos; lo favorece un mundo sin ética, el trabajo explotador, el consumismo, las crisis económicas y familiares que producen individuos-islas, a menudo sin lazos afectivos…

    Esto nos lleva a vivir unas soledades que podríamos llamar negativas. Son trágicas, impuestas y, por lo general, sus pensamientos y vivencias serán con frecuencia anómalos: resentimientos, pesimismo, exclusión, culpabilidad. En este tipo de soledad no se puede construir nada positivo, ni creativo; tampoco se tienen recuerdos agradables o significativos que nos identifiquen. Es negación y ausencia del sentido de pertenencia. Y así la soledad poco a poco se torna patológica. Las personas empiezan a vivir como en «una nada», son incapaces de cualquier acción positiva o actividad creativa, como por ejemplo, pintar, salir, leer, distraerse. Y extrapolándolo al plano existencial, tropezamos con personas que parece que pasan por el mundo, sin conciencia de ser ni existir.

    Por contraposición, existe otro tipo de soledad no destructiva sino constructiva; no negativa sino positiva y que nos aporta una riqueza y un crecimiento personal y social. Posiblemente no la conocemos tanto porque está velada por la connotación negativa que tenemos sobre este concepto. Pero vale la pena ahondarla. Cuando se descubre esta soledad, a diferencia de la otra, es deseada, nutriente y gozosa. Refleja una elección y disposición personal.

    Este tipo de soledad positiva, por lo general, conduce al conocimiento de uno mismo y de los otros; a conocer y depurar el mundo de los sentimientos y las emociones; a unas relaciones más auténticas y veraces. Por tanto, favorece que las personas sean más felices, tanto si están solas, como en compañía de otros.

    Por ejemplo, el artista busca esta soledad efectiva pues le posibilita la creación de su arte. La musa inspiradora no es más que un trabajo en soledad, exigente y disciplinado. La mayoría de artistas saben que en cada persona reside una profundidad que podemos descubrir, a partir de una experiencia personal que requiere de elementos fundamentales como sosiego, retirarse de la acción, contemplación y, espacios vacíos de ruidos y cosas.

    Pero las prisas y la vorágine del mundo acostumbran a adormecer esa profundidad que hay no sólo en el artista, sino en todo ser humano. Por eso, hoy en día, hay grupos, instituciones, movimientos que favorecen el encuentro de uno mismo con la pausa, la meditación y esos momentos de soledad que son fructíferos para las personas. Son experiencias humanas ricas en interioridad, veracidad; posibilitan el conocimiento personal, la oportunidad de reconocer la sorpresa y gratuidad del ser de cada uno. Y, todo ello nos posibilita descubrir una profunda alegría que favorece la aceptación de la realidad y de las relaciones humanas.

    Esta inmersión, deseada, constructiva, serena y solitaria, no es ni huida ni escapismo, es una zona reservada a los que gustan de la libertad. Promueve y hace posible un proceso de introspección personal desde la misma realidad. Y, desde ahí, surge con más facilidad el amor altruista, la solidaridad, el sentido de la vida y el deseo de construir felicidad a mi alrededor desde lo que soy: un ser, irrepetible, único, abierto al encuentro gozoso con los demás.

    Ana María Ollé

     

    Compartir Facebook Twitter Pinterest LinkedIn WhatsApp Reddit Email

    Artículos relacionados

    Testimonio de una huesped

    2 abril, 2026

    La chakana o cruz andina

    2 abril, 2026

    Retiro de fotografía contemplativa

    21 marzo, 2026

    El desierto es un estado del alma

    16 agosto, 2024

    La vida de una palabra

    7 agosto, 2024

    Una visión del desierto interior

    11 junio, 2024
    Dejar un comentario
    Escribe un comentario Cancel Reply


    Últimas publicaciones

    Testimonio de una huesped

    2 abril, 2026

    La chakana o cruz andina

    2 abril, 2026

    Retiro de fotografía contemplativa

    21 marzo, 2026
    Murtrear

    mnurtrearMurtrear es un verbo que se aprehende murtreando. Es decir, estando en la Murtra: inspirando y expirando silencio...

    Soledad y silencio, patrimonios de la humanidad
    La sociedad ha desarrollado a lo largo de los tiempos, instrumentos para preservar aquellos bienes considerados...
    Alfredo Rubio de Castarlenas
    alfredo_widget Alfredo Rubio de Castarlenas (Barcelona, 1919-1996), fue médico, sacerdote, poeta y, ante todo, formador de personas...
    Suscríbirse a nuestro boletín

    Ahora mismo le hemos enviado un correo electrónico para confirmar su suscripción. Compruebe su bandeja de entrada o de spam ¡Ya casi estamos!

    Enlaces recomendados

    A continuación recomendamos algunos enlaces de entidades relacionadas con los valores que promueve la Murtra Santa María del Silencio.

    Universitas Albertiana
    Nuestra Señora de la Claraesperanza
    Nuestra Señora de la Paz y la Alegría
    Àmbit Maria Corral
    Editorial Edimurtra
    Red de Murtras
    Revista RE
    Carta de la Paz dirigida a la ONU
    Colegiata de Nuestra Señora del Cielo
    Colegiata, Cielo en la Tierra

    Camino al Cementerio, lote 250
    sector Las Vegas Oriente
    Chiu-Chiu (Comuna Calama), CHILE

    Murtra Santa Maria del Silencio
    Murtra Santa Maria del Silencio

    Detrás de la Murtra Santa María del Silencio hay un grupo de personas sensibles a la necesidad que tiene el mundo de hoy de lugares donde poder detenerse y contemplar la realidad desde la soledad y el silencio. Un espacio donde enraizarse con el subsuelo más íntimo de cada uno

    Email : murtrasms@gmail.com
    Contacto: (56) 9-95472158 y 9-74951240

    Instagram YouTube RSS
    © 2026 Murtra Santa Maria del Silencio - Una web de Mauricio Mardones.

    Escriba encima y pulse Enter para buscar. Pulse Esc para cancelar.