Author: Lourdes Flaviá Forcada

Responsable de la Murtra Santa María del Silencio

Amanece y los primeros rayos de sol se asoman por la Cordillera de los Andes en el altiplano chileno. Es el naciente, denominación que se da en estas latitudes cuando el sol aparece por el Este. Para los antiguos atacameños “mirar el sol” era calcular el tiempo durante el día. En estas primeras horas de la mañana, el termómetro marca varios grados bajo cero. Es lo habitual en este desierto de altura, como es el Desierto de Atacama, donde la oscilación térmica entre el día y la noche es considerable. Sin embargo, a medida que el astro rey asciende, el…

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Vivimos fragmentados en un mundo cada vez más fragmentado, más dividido. El dolor de unos –muchos por desgracia- no siempre mueve a la compasión y la solidaridad de los otros. Somos unos desconocidos incluso para nosotros mismos. Sin cohesión personal interna, difícilmente podremos lograr una cohesión social que logre superar barreras, discriminaciones, prejuicios, temores,… ¿Cómo podemos trabajar nuestro ser personal para pasar de la fragmentación a la cohesión?, ¿para poder vivir en armonía y en unidad? Se sabe que para que se forme un cristal se necesitan tres condiciones: espacio, tiempo y reposo. Espacio. La mayor parte de nuestra vida…

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Días atrás fui invitada a presenciar la clausura de un proyecto realizado con un grupo de mujeres de ascendencia indígena que están cumpliendo condena en una cárcel del norte chileno. El proyecto consistió en capacitar – durante varios meses- a las mujeres en el uso del telar de peine a pedal y otras técnicas como el fieltro. Un proyecto para ayudar a crear raíces, arraigo y comunidad a partir del tejido. El lugar donde se desarrolló el acto fue en uno de los patios. Los muros laterales estaban coloreados por mosáicos y  pinturas murales. De techo, el cielo, pero un…

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Hace unos pocos días falleció una vecina de Chiu-Chiu. Se llamaba Marianela Velázquez. Tenía 56 años. Su voluntad fue que la cremaran. Sus hijos llevaron la ánfora con las cenizas desde Calama (donde falleció) hasta Chiu-Chiu, el pueblo donde ella siempre vivió y al cual amaba. Cuando llegaron, un nutrido grupo de personas la esperábamos a la entrada del pueblo, en el lugar denominado Calvario. La recibimos con un emocionado y cerrado aplauso. Desde allá, nos fuimos todos caminando en procesión al lugar donde la iban a velar, la sede del Adulto Mayor. Los hijos encabezaban la procesión. Sebastián llevaba…

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